Ya estamos a punto de finalizar la campaña electoral más reñida en años donde cuatro partidos luchan por alzarse con el gobierno de Estado. Una campaña electoral que me afecta de lleno ya que ejerceré por primera vez el derecho a voto en la próximas elecciones del 20-D.
El análisis de los partidos nos deja al actual campeón que como es un ser superior, no hace falta que trate con el resto de candidatos en debates solo con el líder de la oposición aunque éste tampoco le llegue a la suela de su zapato. Es curioso que este hombre lidere las encuestas cuando en 4 años ha decrecido el empleo que era y es la mayor preocupación de este país y cuyo partido es más noticia por sus casos de corrupción que por sus buenas obras (bueno rectifico con lo de obras que la especulación urbana a base de rotondas y aeropuertos si que la dominan), pero bueno la gente sabrá, que vamos a esperar de un país cuyo presidente dice frases como: "Los españoles son muy españoles y mucho españoles". Por cierto y muy en serio me consterno por el puñetazo injustificado que se llevó en Pontevedra por el menor de 17 años, no obstante si hablamos de violencia no quiero olvidarme del exceso de pobreza familiar, precariedad o nulidad laboral, desahucios y corrupción que asola en España, eso sí que es violencia e insulto a la ciudadanía para que luego vaya con una sonrisita en un cartel donde se puede leer: " España en serio", sí, la España que no quiero tener 4 años más y que se ha de modificar echándolo de La Moncloa este próximo domingo.
Por contra, la oposición, los que buscan alzarse con el poder del ejecutivo. En primer lugar el líder de la oposición, el guapo, Pedro Sánchez. El líder del PSOE ha conseguido hacer historia que era lo que quería y es que su partido cifra los peores datos estadísticos en la encuesta previa a unas elecciones en toda su historia. A ver es obvio, los nuevos partidos comen terreno y escaños así que no vamos a culpar a nuestro amigo Pedro. Él que es muy de derogar sin buscar alternativa seguro que ya está pensando en proponer lo de derogar la existencia de los nuevos partidos. Se atreve a hablar de la corrupción del PP (ya se sabe que estos dos partidos tienen el "y tú más" como algo innato) cuando en Andalucia se han imputado a dos expresidentes de la Junta por el famoso caso de los Eres. Otra cosa curiosa de Pedro es que tiene el efecto Martin McFly y es que el hombre nos remonta a la época de Felipe hablando de sus logros (no de todos su errores que podríamos escribir varios libros), pero bueno si Pedro es feliz pues un aplauso para él.
Y por último a los dos nuevos, el primero Grey, de 50 sombras, digo perdón Albert Rivera de Ciudadanos. Político que no tiene una posición ideológica en el espectro fija, se sitúa según le convenga y defensor de Kant porque es un referente, aunque no haya leido una obra suya en su vida. Y Pablo Iglesias, no confundir con el fundador del PSOE, político y líder de PODEMOS partido que empezó siendo de izquierdas pero que se ha ido moderando al ver que según avanzaban las encuestas, el número de electores en su partido iba en caída continua. Su ideario me gusta en parte, aunque en parte no, y esa parte que no me gusta me acojona (sinceramente si fuera el Pablo Iglesias del PSOE me acojonaría más porque eso de tratar con muertos no lo veo).
La verdad es que lo único seguro es la victoria de España y de sus ciudadanos ya que estos nuevos partidos traen el fin de las mayorías absolutas y la obligación de llegar a acuerdos entre partidos que al ser contradictorios en sus ideologías muy probablemente razonen y colaboren buscando el bien común, aunque nunca se sabe.
Ahh se me olvidaba, también tenemos a Alberto Garzón (buen político en el sitio equivocado) de IU y a Andrés Herzog de UPyD que son mmm, esto... bueno como Halloween ya pasó, me ahorro hablar de los muertos vivientes.

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